sábado, 6 de septiembre de 2008

UNA LUCERNA ROMANA


UNA LUCERNA ROMANA

A los nativos del lugar nos queda clavada la espina de que el nuestro sea un pueblo sin historia, o por lo menos sin un pasado relumbrante. No tenemos ningún castillo ni casona señorial algunas como tienen otros pueblos; en nuestro término no se dio ninguna batalla famosa, ni de él salió celebridad alguna de renombre universal. Tampoco sabemos mucho de su pasado próximo, pues del siglo XVII hacia atrás es todo oscuridad en la historia de Olivares.
No hay que dudar que como todas las villas, lugares y aldeas de Castilla, el Olivares actual se formaría en los siglos XII o XIII, cuando los reyes castellanos, tras las sucesivas victorias de la Reconquista, fueron repoblando las tierras conquistadas, por lo general con personas procedentes de otros lugares de España.
Pero al margen de todo eso, y pensando en muchos siglos atrás, existen indicios de que en estas tierras, y muy concretamente en el espacio que hoy ocupa nuestro pueblo o parte de él, vivieron gentes, como así lo acreditan ciertos hallazgos que nos sitúan en tiempos de la Dominación Romana, incluso a otros anteriores. Ptolomeo habla de la ciudad celtibérica de Libana, no lejos de Valeria, y de la que el célebre historiador D.Fidel Fita dejó constancia escrita en el B.O. de la Real Academia de la Historia, tomo LII, cuaderno III, con fecha 7 de febrero de 1908, situándola justamente aquí, en nuestro pueblo (Ver en “google”: Libanus+Olivares).
De las pruebas que avalan la existencia de una pequeña ciudadela o poblado en el actual Olivares, contamos con el puente romano del camino de Cañalastejas -que pienso convendría limpiar de zarzales y malezas, pues se trata del monumento reconocido más antiguo que poseemos-, y para mí con otra de tanto o más valor, dada su autenticidad y su buen estado. Se trata de la lucerna que aparece en la fotografía, encontrada por Paquita entre el polvo del camino cuando paseábamos por allí una tarde de verano del año 2001. Fue en la pista de tierra que va por debajo de la carretera desde Las Peñazas hasta la fuente de Las Palomas. Se nota en ella que se usó para alumbrarse con aceite, a manera de candil de barro, y su diámetro de 7 centímetros se puede imaginar comparándolo con la moneda de 20 céntimos que tiene a su lado.
Creo que guardo en mi casa el “cacharro” más antiguo que existe en el pueblo , mientras no se demuestre lo contrario, cosa que no dudo podría entrar dentro de lo posible.

1 comentario:

sueños de arcilla dijo...

Soy un gran aficionado a las lucernas romanas,tanto es asi ,que llevo veinticinco años reproduciendo lucernas y otros objetos de cerámica arqueológica.Tu artículo me ha encantado,por eso quiero invitarte a visitar un blog que estoy comenzando donde voy ha ir publicando toda la colección de reproducciones que tengo.http://artezafra.blogspot.com/, espero te guste.
Recibe un saludo de Baltasar-